Me siento estresado…

Me siento estresado la mayor parte del tiempo… 

me cuesta desconectar«Me siento estresado»… Una frase habitual que escuchamos decir a mucha gente hoy en día.

Y es que, actualmente con las prisas, la falta de tiempo y el ritmo desenfrenado que llevamos, vivimos con mucho más estrés que antes.

Los hábitos han cambiado con la inmersión de las tecnologías en nuestro día a día. Tenemos muchas más tareas, vamos más acelerados y sin frenos. Además, debemos tener en cuenta que, con las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías seguimos conectados en nuestro tiempo libre al email del trabajo, a las noticias, a todas aquellas cosas que debemos hacer, etc.. 

Siempre oímos a nuestros abuelos decir: «Antes se vivía mejor»…

Puede que esta frase sea tan solo una forma de hablar ya que la memoria es proclive siempre a mitificar el pasado. Sin embargo y aunque cada época ha tenido que enfrentarse a sus propios quebraderos de cabeza, puede que esta frase encierre algo de razón, ya que, realmente, hace un par de generaciones, sí que se vivía con menos estrés. Nuestros abuelos y bisabuelos realizaban tareas arduas cada día durante horas, muchas horas, pero luego tenían tiempo para descansar. En cambio ahora parece que vivir estresados es algo ya normalizado en nuestra actualidad.

me siento estresadoVivimos continuamente encerrados en nuestra mente, enganchados a la pantalla (la del ordenador o la del móvil), al trabajo y a las preocupaciones. Sin ser del todo conscientes de cómo nos perjudica eso a nivel mental.

Varias décadas atrás, cuando se viajaba en metro, en coche o en autobús, por ejemplo, se utilizaba ese espacio para hacer actividades relajantes como observar el paisaje, leer o escuchar música. Hoy en día, en cambio, seguimos conectados al trabajo, a las exigencias y las responsabilidades. Por consiguiente, llegamos a convertirnos en dependientes de estas tecnologías y no tenemos los espacios suficientes y necesarios para relajarnos y desconectar mentalmente.

¿Qué es el estrés y cuáles son sus causas?

El estrés es una reacción fisiológica del organismo que nos sirve para afrontar una situación percibida como amenazante, un desafío o una demanda incrementada. Por lo tanto, el estrés no tiene por qué ser siempre algo negativo, sino todo lo contrario. Se trata de algo necesario que nos ayuda a ser eficaces, eficientes, productivos y a adaptarnos a las diferentes situaciones.

El problema surge cuando el estrés se prolonga en el tiempo generándonos desgaste psíquico y mental

me siento estresadoSegún la Asociación Estadounidense de Psicología, «cuando no dormimos bien o lo suficiente, nuestros cuerpos no obtienen todos los beneficios del sueño, como la reparación muscular y la consolidación de la memoria. El sueño es tan crucial que incluso afecta la memoria, el juicio y el estado de ánimo». Es decir, cuando sufrimos estrés estamos ante un reacción de alerta y activación tanto fisiológica y conductual, como emocional y cognitiva, que puede influir sobre el sueño. Y tener problemas para dormir genera un aumento del estrés y viceversa, convirtiéndose en una espiral.

Se trata de algo que también nos afecta en el plano de lo emocional, ya que a parte de generar gran somnolencia y cansancio también  afecta de manera negativa a la regulación emocional. Por consiguiente, hay más emociones de irritabilidad, mal humor, ansiedad, desgano, pánico, depresión, etc.

Además, la Asociación de Ansiedad y Depresión de América también señala que el café y el alcohol pueden ser dos causantes claros de estrés, ya que pueden deshidratarte y hacerte sentir irritable, tembloroso o estresado, lo que incluso puede desencadenar ataques de pánico.

Entonces, ¿podría decirse que el cóctel de café, alcohol y estrés es un cóctel explosivo?

En general, si se sufre de estrés, tomar ciertos alimentos como pueden ser el café o el alcohol no es recomendable. Por un lado, el café produce más ansiedad al ser una bebida estimulante. Y, por otro lado, se ha investigado el consumo de alcohol estimula la segregación de cortisol, que es la misma hormona que se libera al padecer estrés. Por lo tanto, sí, se podría decir que café, alcohol y estrés es un cóctel explosivo.

Me siento estresado ¿Cuáles son las señales de alerta?

A veces, si prestamos atención, es posible detectar algunas señales para darnos cuenta si estamos demasiado estresados…

Cada persona es única y diferente y no todos experimentamos los mismos síntomas. Sin embargo, hay algunos indicios que pueden darnos un pista y alertarnos de que el estrés está llegando a un límite no saludable. Por ejemplo:

    • Estar todo el día cansados
    • Tener problemas para dormir profundamente o para conciliar el sueño
    • Beber o fumar en exceso
    • Enfermar de manera frecuente
    • Tener olvidos o problemas de memoria, atención y concentración.
    • Sentir mareos, cefaleas frecuentes o dolores de cabeza
    • Mayor irritabilidad y estar constantemente preocupados
    • Comer de forma abundante o padecer pérdida de apetito, etc.
estar siempre conectados no ayuda a la hora de combatir el estrésCómo pasa con el colesterol, en el caso del estrés también hay uno bueno y uno malo…

El estrés nos ayuda en nuestra vida diaria ante ciertas situaciones, porque se trata de un mecanismo de afrontamiento, una reacción normal, que nos ayuda tanto a nivel físico como mental y conductual a desenvolvernos de forma adecuada. De hecho, es lo que ha permitido que haya sobrevivido nuestra especie ante los peligros de la naturaleza.

Sin embargo, a día de hoy, la mayoría de esos peligros ya no existen y nos estresamos de una forma tan elevada que deja de sernos útil, generando una sobreactivación que no es adecuada. 

Red flag: los síntomas del estrés

El estrés genera síntomas no sólo a nivel físico, sino también en lo cognitivo, en el comportamiento y en lo emocional

Son variados y en cada persona pueden presentarse de forma distinta. Por ejemplo, a nivel fisiológico puede generar: temblores, náuseas,hormigueo, problemas estomacales, sudoración, taquicardia, dificultad para tragar, entre otras cosas. 

A nivel cognitivo puede provocar: alteración en la memoria, dificultad para concentrarse o focalizar la atención, aparición de pensamientos de fracaso, incapacidad para tomar decisiones, etc. 

En cuanto a la parte emocional, puede provocar inquietud, agobio constante, frustración desmedida, temores infundados o miedos, presencia de ansiedad, depresión, nerviosismo, suceptibilidad, falta de tolerancia, etc. 

Y por último, a nivel conductual: tics, risa nerviosa, ira excesiva, necesidad de llorar sin un motivo realmente importante, ganas de gritar, problemas sexuales, alteración del sueño, dificultad para relajarse, etc.

Consejos para evitar vivir estresados

El estrés y la ansiedad no siempre van de la mano

me siento estresadoEs cierto se trata de dos respuestas adaptativas del ser humano. Y muchos de los síntomas se experimentan de forma similar tanto para uno como para otro problema. 

Además, la ansiedad también puede ser un síntoma del estrés y al contrario, el estrés también puede causar un cuadro de ansiedad. Pero cuando hablamos de estrés, nos referimos a una situación concreta motivada por un estresor. En cambio, con la ansiedad no necesariamente tiene por qué darse así.

Lo más importante para empezar a gestionar el estrés es saber detectarlo, ya que de otro modo, si el estrés se da de forma prolongada en el tiempo pondrá en peligro nuestro bienestar emocional y la salud en general.  Por todo ello, debemos de estar siempre atentos a los síntomas y signos que nos transmite el cuerpo, dedicarnos tiempo para conseguir espacios o momentos de tranquilidad y escuchar también a las emociones. Cuando nos sentimos estresados además es esencial: planificar bien nuestro tiempo y tareas, encontrar algún hueco para hacer ejercicio, practicar  técnicas de relajación, intentar pensar en positivo, dormir al menos 8h y tener hábitos de alimentación saludable, hacer actividades agradables que generen placer, etc.

Autor: Equipo Clínico Instituto Madrid de Psicología


Contamos con centro en Madrid y Barcelona. Puede contactar con nosotros a través de los siguientes teléfonos: 
Madrid 📞 91 091 4383 | Barcelona 📞 93 100 4963
En caso de no poder acudir a ninguno de nuestros centros, podrás realizar la consulta por videollamada.

Los comentarios están cerrados.

Este sitio web utiliza cookies propias para poder optimizar su visita a la página y cookies de terceros para recoger información sobre sus visitas y el uso de nuestra web. Vd. puede permitir su uso, rechazarlo o cambiar la configuración cuando lo desee. En caso de seguir navegando, se considerará que se acepta el uso. Más información: Política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
×