Navidad… El estres de las comidas familiares

navidad y el estres peleas familia psicologo madridNavidad y el estres de las comidas familiares… Probablemente la época más festiva del año y a veces la más conflictiva. Con las famosas comidas familiares reaparecen las tensiones… “Si el año pasado fuimos a su casa, este año ¿Por qué no vienen a la nuestra?” O los dilemas de cada año… “No podemos sentar juntos a Juan y a María porque están peleados”.  Es bastante frecuente que exista alguna tensión latente entre los asistentes. También  es habitual que las parejas discutan sobre con quién deben pasar el día de Navidad y con quién la Nochevieja. Desde nuestro equipo de Psicologos Madrid os dejamos algunos consejos para afrontar el estres de las reuniones familiares en Navidad.

Cuando las parejas se hacen estables y se van consolidando empiezan a tener más relación con las respectivas familias políticas. En este proceso, a veces surgen diferencias con algún miembro de la familia de nuestra pareja.

Sentirnos atrapados por la obligación de asistir aunque no nos apetezca es un hecho que no podemos negar, ni del que podamos escabullirnos. En ocasiones llega a convertirse en una verdadera lucha interna entre lo que “debemos” hacer y lo que “nos gustaría”. No nos apetece nada acudir a esa reunión familiar, pero tenemos un compromiso con nuestra pareja y por ende también con su familia.

Navidad y el estres que surge en estas fechas

Es frecuente en muchas parejas que aparezcan fricciones relacionadas con el hecho de asistir a las comidas familiares. Todos hemos pasado por esta situación alguna vez. Cada año, después de las Fiestas acuden a nuestra consulta las parejas presentando esta problemática. En la mayoría de los casos porque el estres les impide gestionar la tensión y las fricciones. Y otros porque las discusiones traen a colación otros temas de fondo sin resolver.

Nuestro equipo de Psicologos Madrid ha preparado algunos consejos para gestionar mejor las tensiones de la Navidad y el estres:

  • Esfuérzate por conseguir pequeños acuerdos con tu pareja.
  • Es importante que ambos os pongáis en el lugar del otro.
  • Si hay algo de su familia que no te gusta, háblalo con tu pareja con mucho tacto para que entienda tus sentimientos sin sentirse atacado.
  • Vigila qué tono usas para hablar de su familia. Sé respetuoso y no juzgues.
  • Exprésale de qué manera te puede ayudar o qué actitud te gustaría que tuviera en estas situaciones.

Evita comparar vuestras familias. Cada familia es un mundo, lo habrás oído alguna vez y es muy cierto. Acepta que son diferentes y no a juzgues cuál de las dos es mejor.

Claves para ese día

  • Cuando llegues a la reunión, saluda a todo el mundo con la actitud que te gustaría que tuvieran los demás contigo. El inicio de la reunión es uno de los momentos cruciales. Es importante empezar con una actitud positiva.
  • ¿Es imprescindible que le gustes a toda su familia? Recuerda que no tienes que gustarle a todo el mundo. Sé amable, pero sé tú mismo siempre.
  • Imagínate que tu cuñada te dice “¿Todavía sigues en paro? Vaya…”   No dejes que te afecte este comentario. No tienes por qué dar explicaciones, ni justificarte. Si reaccionas, esa sería la respuesta que esperarían. Ante un comentario de este tipo puedes romper ese momento incómodo de varias maneras. Por ejemplo, puedes agradecerle su “preocupación” y elogiarla. “Qué amable por preguntar, muchas gracias por preocuparte”. Si pretendía descalificarte, acabas de darle la vuelta a la tortilla dándole un significado totalmente distinto a su conducta.

Recuerda -especialmente en esos momentos de tensión- por qué es importante que estés allí ese día. Esto te ayudará a ir con una actitud más positiva aunque no te apetezca ir.

  • Evita caer en la profecía autocumplida. Si yo creo que le caigo mal a alguien, esto me hace cambiar mi actitud respecto esa persona. Si tengo una actitud poco positiva, esto generará conductas negativas en la otra persona. En conclusión, trata de comportarte con esa persona con una actitud positiva. Cambia tu actitud para conseguir reacciones diferentes en la otra persona.

“Por favor” y “gracias” nunca estarán demás

  • Sé agradecido. Agradece su invitación y realiza algún elogio sincero. Haz algún comentario positivo sobre la comida, sobre la decoración o sobre la/s persona/s que se ha/n esforzado tanto por prepararlo todo.

Cuida tu comunicación no verbal. Es tan o más importante que el contenido de lo que digas.

  • Sonríe, establece contacto visual durante las conversaciones y mantén una postura relajada.
  • El final de la velada también es muy importante. Despídete amablemente de todo el mundo.

Si tienes problemas más serios con algún familiar y nos sabes cómo gestionarlo. O si te sientes demasiado tenso/a e incómodo/a y el estres te supera, entonces te recomendamos que consultes con un psicologo. Un especialista en familia podrá darte las pautas necesarias para afrontar  las tensiones propias de la Navidad y el estres, y te guiará en el proceso.

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